Estoy convirtiendo la experiencia más dura de mi vida en una forma de devolver al mundo, a Dios, a quienes me ayudaron y a la vida parte de cuanto recibí.
Irene Pasanau – Periodista, escritora, divulgadora y futura conferenciante.
Daño cerebral adquirido | Neuroplasticidad |
Comparto mi experiencia para que otras personas puedan comprender mejor las secuelas invisibles del daño cerebral.
Durante más de 30 años he ido descubriendo aspectos de mi lesión cerebral que nadie me había explicado.
Al actualizar mi segundo libro descubrí que algunas de las dificultades que había vivido durante más de 30 años tenían un nombre.

Soy Irene Pasanau, periodista y superviviente de un daño cerebral.
He tenido que reconstruirme, adaptarme y volver a entender el mundo desde cero.
Hoy escribo para mostrar lo que no se cuenta y ayudar a otros a no sentirse perdidos.
Hubo un momento en el que dejé de entender el mundo.
Nada encajaba. Ni las palabras, ni las personas, ni yo misma.
Y lo más duro no fue sobrevivir al daño cerebral. Fue sentir que ya no encajaba en el mundo que había conocido antes.
Este proyecto nace de una necesidad real: ofrecer la información, la orientación y compartir aquello que yo misma tardé décadas en comprender
Aquí encontrarás una forma clara de entender qué es el daño cerebral sobrevenido, cómo puede afectar a una persona y por qué la información también forma parte de la recuperación.
Si mi experiencia, que narro en mis libros, puede ayudar, aliviar el sufrimiento de una sola persona, o una familia, sentiré que esta segunda oportunidad ha encontrado su verdadero sentido
Empieza aquí:
Durante mucho tiempo sentí algo que no sabía explicar.
No era solo el daño físico.
Era algo más profundo.
Había cambiado mi forma de ser.
Mi manera de pensar.
Mi forma de sentir.
Y nadie me había preparado para eso.
Nadie me explicó que también perdería parte de mi identidad.
Que el mayor dolor no siempre se ve.
Que el cambio psicológico puede ser incluso más duro que el físico.
Durante ese proceso, me sentí perdida.
Desorientada.
Y muchas veces, sola.

Por eso nace esta web:
Para dar la información que a mí me faltó.
Para ayudar a comprender experiencias que muchas veces resultan difíciles de explicar
Para poner palabras a lo que cuesta tanto entender.
Si estás aquí, quizá también te esté pasando algo parecido.
Y quiero que sepas una cosa:
No estás solo.
Cuando alguien sufre un daño cerebral sobrevenido, todo cambia. No solo el cuerpo. También la forma de pensar, de sentir, de relacionarse y de entender la vida.
De repente, lo que era fácil deja de serlo. Y lo que antes ni siquiera pensabas, se convierte en un reto diario.
Puedes profundizar en cada caso aquí abajo.
No todos los daños son visibles, pero todos importan.
Después de todo esto, hay algo que tengo claro.

Cada parte del cerebro controla funciones específicas del cuerpo



Un Daño Cerebral Sobrevenido es una lesión inesperada del cerebro que puede transformar la vida en un instante.
Puede producirse por:
– Un ictus *Según la zona afectada, las consecuencias son diferentes
– Un golpe en la cabeza -Puede cambiar la memoria.
– Una anoxia -El equilibrio.
– Una infección -El lenguaje.
– Un tumor -La comprensión.
-La forma de ser.
En mi caso, afectó a mi memoria, a mi equilibrio, a mi entendimiento y a mi lenguaje. Y también a algo más profundo: mi identidad.
Pero decidí luchar.
No iba a permitir que mi vida quedara limitada por el miedo. Por la falta de amor propio o por no haber entendido que tenía que aprovechar el regalo de tener una Segunda Oportunidad.
La idea clave es esta: El cerebro puede mejorar. La neuroplasticidad permite que el cerebro se adapte, se reorganice y vuelva a aprender.
Yo lo hice. Y tú también puedes hacerlo.
-¿Qué es?
Es un golpe fuerte en la cabeza que puede dañar el cerebro.
A veces solo deja un mareo… otras, cambia la vida por completo.
-Tipos
Según el momento de la lesión
Primarias (en el momento del golpe): Secundarias (después del golpe):
-Contusiones: como moratones en el cerebro -Hinchazón del cerebro
-Hematomas: sangre donde no debería estar - Falta de oxígeno
-Fracturas: el cráneo se rompe -Infecciones si hay heridas
-Síntomas -Secuelas posibles:
Según la gravedad: -Físicas: fatiga, dolor, epilepsia
-Leve: dolor de cabeza, confusión -Mentales: problemas de memoria o concentración
-Moderado: desmayo breve, sensación de niebla mental -Emocionales: tristeza, cambios de humor
-Grave: coma, secuelas importantes
-Causas -Tratamiento
Puede ocurrir en muchas situaciones: -Terapias: físicas, cognitivas y emocionales
-Accidentes: coche, moto, bici, caídas -Apoyo: nadie se recupera solo
-Deporte: fútbol, boxeo, rugby -Tiempo: cada proceso es distinto
-Violencia
-Trabajo: andamios, herramientas, despistes
-Primeros auxilios:
-Mantén la calma y llama al 112 -No mover a la persona -Si sangra, cubrir sin presionar -Si está inconsciente, poner de lado
-No dar comida, agua ni medicación -Acompañar siempre
Casos graves Prevención
-Daño en el tronco encefálico: funciones vitales comprometidas -Usar casco, llevar cinturón
-Lesión en el lóbulo occipital: problemas de visión -Evitar caídas en casa
-Coma: requiere tiempo, paciencia y lucha -Cumplir normas de seguridad laboral
En resumen
Un golpe en la cabeza no solo duele… puede cambiarlo todo.
Hay que siempre tener activada la prevención. Lo importante es actuar rápido, acompañar SIEMPRE. Y NUNCA PERDER LA ESPERANZA
-¿Qué es?
Es cuando el cerebro se queda sin sangre ni oxígeno de forma repentina.
Y el cuerpo, de pronto, se apaga o se descoordina.
-Tipos
Isquémico: cuando una arteria se bloquea
Hemorrágico: cuando un vaso sanguíneo se rompe
-Síntomas -Causas
-La cara se tuerce hacia un lado -Problemas de circulación -Factores hereditarios
-No puedes mover un brazo o una pierna -Tensión arterial alta
-Hablas raro o no salen las palabras -Tabaco
-Mareos o pérdida de equilibrio -Mala alimentación
-A veces, dolor de cabeza muy fuerte -Falta de ejercicio
-Tratamiento
- Actuación inmediata: -Después:
-Llamar al 112 de inmediato - Rehabilitación
-Cada minuto cuenta para salvar el cerebro -Paciencia y trabajo diario
-Cuanto antes se actúe, menos daño -Apoyo constante
- Prevención
-Controlar la tensión arterial -No fumar
-Hacer ejercicio -Cuidar la alimentación
-Consultar al médico si hay antecedentes familiares
En resumen
El ictus no siempre se puede evitar,
pero sí se puede detectar a tiempo.
Y si el cerebro falla, con ayuda,
puede reaprender muchas cosas.
-¿Qué es?
A veces el problema no es un golpe ni un ictus.
Es como un okupa en el cerebro: molesta, incomoda… y puede ser muy peligroso.
Tipos:
-Tumores cerebrales
-Benignos: no son cáncer, pero ocupan espacio y afectan -Malignos: cáncer en el cerebro
-Infecciones cerebrales:
-Meningitis: inflamación de las membranas
-Encefalitis: afecta directamente al cerebro
-Abscesos cerebrales: acumulación de pus
-Enfermedades degenerativas
-Alzhéimer: la memoria se desvanece
-Párkinson: temblores y rigidez
-Esclerosis múltiple: síntomas intermitentes
-ELA: el cuerpo se apaga, pero la mente sigue despierta
Síntomas
-Dolor de cabeza persistente
-Convulsiones
-Problemas para pensar, hablar o recordar
-Cambios bruscos de humor
-Fiebre, rigidez o confusión (en infecciones)
-Pérdida progresiva de capacidades (degenerativas)
Causas
-Crecimiento anormal de células (tumores)
-Infecciones por virus, bacterias o parásitos
-Degeneración progresiva del sistema nervioso
-Factores genéticos o desconocidos
Tratamiento
Tumores: Infecciones:
-Cirugía (si se puede extirpar) -Antibióticos o antivirales
-Quimioterapia o radioterapia -Cuanto antes, mejor
Enfermedades degenerativas:
-No tienen cura
-Pero se pueden tratar para mejorar la calidad de vida
-Apoyo, seguimiento y adaptación
Prevención
-Chequeos médicos regulares
-Vacunas al día
-Vida saludable: alimentación, ejercicio, no fumar
En resumen
El cerebro no siempre avisa con sirenas.
A veces olvida, se apaga o cambia en silencio.
Si algo en ti ya no encaja, no lo ignores.
Cuidar tu mente es cuidarte entero.
¿Qué es?
Imagina que tu cerebro es un motor de Fórmula 1: preciso, veloz, insaciable.
Pero sin gasolina —en este caso, sin oxígeno—, se detiene.
Así de simple. Y así de trágico.
La hipoxia ocurre cuando el cerebro no recibe suficiente oxígeno.
Y sin oxígeno, las neuronas comienzan a morir. En silencio. Rápidamente.
Tipos
Hipoxia focal: solo una parte del cerebro se queda sin oxígeno
→ mareos intensos
→ confusión
→ pérdida de equilibrio
El cuerpo avisa; hay que saber escucharlo.
Síntomas
-Desorientación
-Pérdida de conciencia
-Labios morados
-Confusión
-Dificultad para moverse o hablar
Causas
-Ahogamiento
-Falta de oxígeno (ambientes cerrados, humo)
-Parada cardíaca
-Coágulos o bloqueos
-Problemas respiratorios
Tratamiento
Actuación inmediata:
Después (si hay secuelas):
Tiempo crítico
-Menos de 5 minutos → posible recuperación
-Más de 5 minutos → daño grave
-10 minutos o más → daño irreversible
Cada segundo cuenta.
Prevención
-Aprender RCP
-Evitar situaciones de riesgo (ahogos, humo, golpes)
-Controlar enfermedades cardiovasculares
En resumen
El oxígeno no es solo aire.
Es memoria. Es movimiento. Es lo que nos hace ser nosotros.
Si ves a alguien desorientado, inconsciente o con los labios morados…
no dudes. Actúa.
Porque la vida puede apagarse en un soplo.
¿Qué es?
Cuando el cuerpo “olvida”.
Tras un daño cerebral, el cuerpo puede dejar de responder.
No es flojera, ni torpeza. Es que la conexión se rompió.
Pero hay una buena noticia: puede reconstruirse.
Tipos
1.-Debilidad o parálisis
-Hemiparesia: una mitad del cuerpo va lenta, como sin instrucciones
-Hemiplejia: esa mitad no se mueve
2.-Problemas de equilibrio:
-Caminar se vuelve inestable
-Tambaleos, caídas, inseguridad
Espasticidad
-Músculos rígidos como cuerdas tensas
-Movimientos lentos, como si el cuerpo nadara en miel
Dolor
-Por inmovilidad
-Por posturas forzadas
Alteraciones de sensibilidad
-Hormigueo, ardor, cosquilleo
-O pérdida de sensibilidad
Síntomas
-Dificultad para moverse
-Rigidez muscular
-Inestabilidad al caminar
-Falta de coordinación
-Dolor
-Sensaciones extrañas o pérdida de sensibilidad
Causas
-Daño en las conexiones entre el cerebro y el cuerpo
-Interrupción de las órdenes motoras
-Lesión en áreas cerebrales que controlan el movimiento
Tratamiento
Rehabilitación
-Fisioterapia
Ejercicios guiados (a veces con asistencia)
Repetir + paciencia = mejora
-Terapia ocupacional
Reaprender lo cotidiano: vestirse, cocinar, escribir
Uso de utensilios adaptados
-Logopedia
Ejercicios para hablar y tragar
Para volver a comunicarse y comer sin miedo
Apoyo y ayudas
-Ayudas técnicas (bastones, férulas, andadores)
→ no son derrota, son estrategia
-Medicación
→ relajantes musculares
→ bótox en espasmos intensos
-Hidroterapia
→ moverse con menos peso
→ más libertad, menos dolor
Evolución
¿Se puede mejorar? Sí, pero depende de:
-La gravedad del daño
-Cuándo empieza la rehabilitación
-La constancia
Algunas personas vuelven a caminar.
Otras no.
Pero muchas recuperan autonomía y dignidad.
Consejos prácticos
-Adaptar la casa (barandillas, seguridad)
-Usar ropa fácil (cremalleras mejor que botones)
-Celebrar lo pequeño (agarrar una cuchara ya es un logro)
En resumen
Cuando el cuerpo se desconecta, no se rinde: se reinventa.
Cada paso cuenta. Con ayuda, paciencia y ganas, volver a moverse es posible.
¿Qué es?
El daño cerebral no se queda en lo físico. Tiene secuelas emocionales.
También remueve las emociones, rompe la rutina interna
y deja a la persona preguntándose quién es ahora.
Tipos
-Etapas emocionales
Es un duelo: entre el yo que fui y el que ya no es
Cambios en las relaciones
-Cambios de personalidad
-Aislamiento
-Conflictos familiares
Síntomas
-Tristeza profunda -Dificultad para expresarse
-Ansiedad o miedo constante -Sensación de inutilidad
-Frustración
-Dificultad para expresarse: problemas de memoria en lo cotidiano y cansancio emocional
Causas
-Daño en áreas del cerebro que regulan emociones
-Pérdida de capacidades previas
-Cambio de identidad personal
-Dificultades en la comunicación
-Impacto en la vida diaria y relaciones
Tratamiento
Apoyo emocional Entorno
-Terapia psicológica (hablar, llorar, soltar) Apoyo familiar. Escuchar sin corregir Acompañar sin invadir
-Grupos de apoyo, compartir sin juicio Aceptar al nuevo “yo”
Apoyo médico
Medicación (si es necesario) No es rendirse, es ayudar al proceso
Consejos prácticos
-Tener paciencia emocional -Celebrar lo pequeño
-No culpabilizarse -Pedir ayuda
Impacto diario (estrés invisible)
-No poder expresar lo que se piensa -Olvidar cosas básicas
-Sentirse inútil -No entender tareas simples
En resumen
El daño cerebral no solo cambia el cuerpo. Redefine la identidad.
Pero con tiempo, apoyo y amor, muchas personas no solo se recuperan… renacen.
Se vuelven: Más conscientes. Más presentes. Más humanas.
¿Qué es?
No todo se apaga.
A veces solo cambia el ritmo.
Como un bailarín que sigue bailando… aunque con pasos nuevos.
Tipos
-Memoria: olvidos constantes, no recordar conversaciones, nombres o tareas
- Atención: Leer sin comprender. Perder el hilo de una película. La mente se va sin avisar
- Lenguaje: Dificultad para encontrar palabras. Sustituir palabras (“eso” en vez de “tenedor”). Comprensión parcial
-Planificación: Actividades simples se vuelven confusas. Dificultad para organizar pasos
-Percepción: Ignorar parte del espacio. Tropezar con objetos
-Emociones: Enfados repentinos.Tristeza sin causa clara. Desánimo constante
Síntomas
-Problemas de memoria
-Falta de atención
-Dificultades en el lenguaje
-Desorganización
-Cambios emocionales
-Dificultad para realizar tareas cotidianas
Causas
-Daño en áreas cerebrales que controlan la memoria, atención o lenguaje
-Alteración en las conexiones neuronales
-Impacto global del daño cerebral en el funcionamiento mental
Tratamiento
Rehabilitación cognitiva
-Terapia cognitiva
Ejercicios mentales, juegos, apps
-Terapia ocupacional
Rutinas y ayudas visuales
-Logopedia
Recuperar lenguaje y comprensión
-Apoyo tecnológico
Alarmas. Recordatorios. Apps organizadoras
-Apoyo emocional
-Psicoterapia
-Acompañamiento en el proceso
Profesionales implicados
-Neuropsicólogo
-Terapeuta ocupacional
-Logopeda
-Fisioterapeuta
-Psicólogo
Evolución
¿Se puede mejorar? Sí. A veces mucho. A veces con estrategias
Clave: la constancia
Un paso al día… aunque sea pequeño.
Consejos prácticos
Paciencia. Rutinas diarias. Apoyo familiar sin presión. Celebrar cada avance
En resumen
El daño cerebral puede cambiarlo todo…
menos la capacidad de volver a empezar.
El cerebro, incluso herido, puede reaprender.
Eso tiene un nombre: neuroplasticidad
Una posibilidad real.
Esperanzadora.
Humana.
IMPACTO FAMILIAR DEL DAÑO CEREBRAL
¿Qué es?
Cuando el daño cerebral entra en casa, nada sigue igual.
No solo se lesiona una persona: la familia entera se reconfigura.
La rutina se rompe, el calendario se llena y el amor empieza a cargar peso extra.
Tipos
-Impacto inicial
Negación: “Seguro que en unos días mejora…”
Miedo: “¿Y ahora qué va a pasar con nosotros?”
Confusión: “¿Quién sabe qué hacer en estos casos?”
Nadie nace sabiendo afrontar esto. Sentirse perdido es normal.
Cambios de roles
El que era fuerte ahora necesita ayuda. El hijo cuida al padre. La pareja se convierte en cuidadora. Las tareas diarias se transforman
Estrés del cuidador:
Cansancio constante. Aislamiento. Culpa (“no hago suficiente”)
Cuidar es amor… pero también una carga invisible.
Síntomas
-Estrés emocional -Cansancio físico y mental -Sensación de desbordamiento
-Aislamiento social -Culpa -Ansiedad o tristeza
Causas
-Cambio brusco en la vida familiar -Sobrecarga de responsabilidades
-Falta de información o apoyo -Adaptación constante a nuevas necesidades
Tratamiento
Adaptación
-Aceptar los cambios
No volver a lo de antes, sino reconstruir
-Organización
Horarios, turnos, descanso
-Información
Entender el daño cerebral ayuda a actuar mejor
Estrategias
Pedir ayuda. Delegar responsabilidades. Poner límites. Expresar emociones
Consejos prácticos
No intentar hacerlo todo solo
Cuidarse también es cuidar
Hablar de lo que duele
Respetar los propios límites
En resumen
El daño cerebral reconfigura familias. Pero también puede revelar nuevas formas de amar, de resistir y de acompañar.
Cuidar sin romperse no es egoísmo.
Es lo que permite seguir cuidando.
RECURSOS Y APOYO TRAS DAÑO CEREBRAL
¿Qué es?
El daño cerebral no solo lo vive quien lo sufre.
Sacude rutinas… vacía bolsillos… y remueve a toda la familia.
Pero hay algo importante:
no estás solo.
Hay recursos.
Hay ayuda.
Hay una red que te espera.
Tipos
Para la persona con daño cerebral
Rehabilitación
Fisioterapia, logopedia y apoyo psicológico
Ayudas económicas
Pensiones, adaptaciones del hogar, descuentos
Vida social
Talleres, actividades, grupos
Para el cuidador
Soporte emocional
Terapia o espacios para hablar
Respiro
Centros de día, cuidadores de apoyo
Formación
Guías y herramientas para cuidar mejor
Ayudas legales
Deducciones, apoyo si se deja el trabajo
Recursos en tu entorno
Servicios sociales
Apoyo domiciliario
Recursos sanitarios
Asociaciones especializadas
Síntomas (necesidades que aparecen)
Sobrecarga emocional
Dificultades económicas
Falta de tiempo
Necesidad de apoyo profesional
Sensación de soledad
Causas
Impacto del daño cerebral en la vida diaria
Aumento de necesidades médicas y personales
Cambios en la economía familiar
Sobrecarga del cuidador
Tratamiento (apoyo y soluciones)
Apoyo profesional
Rehabilitación integral
Atención psicológica
Seguimiento médico
Apoyo social
Servicios sociales
Ayudas económicas
Recursos comunitarios
Apoyo comunitario
Pedir ayuda sin culpa. Informarse bien. No aislarse. Cuidar también al cuidador
En resumen
El daño cerebral cambia la vida…
pero no tiene que vivirse en soledad.
Hay manos que sostienen.
Hay caminos que acompañan.
Pedir ayuda también es avanzar.








Tu cerebro es como un músculo. No está fijo ni envejece sin remedio: ¡puede cambiar, aprender y mejorar durante toda tu vida!
A esto se le llama neuroplasticidad: la capacidad que tiene el cerebro para adaptarse, repararse y crear nuevas conexiones neuronales.
Cada vez que aprendes algo nuevo, practicas un hábito o enfrentas un reto, tu cerebro se reorganiza y se fortalece. Como cuando haces ejercicio físico, pero desde dentro.
Aquí tienes un ejemplo de tabla de Ejercicios para Estimular tu Cerebro(Neuroplasticidad)

La clave para llegar a buen puerto es la constancia.
Y, al final, los frutos llegan.
Yo sigo recogiendo resultados desde el momento en que decidí ponerme a trabajar.
– Con mis neuro-psicólogas
– Con mis estudios
– Con mis ejercicios
– Con mi esfuerzo diario
Todo lo que hago es entrenamiento.
¿Sabes con lo que realmente disfruto?
Poder leer una frase…y comprenderla.
Poder hacer cosas tan sencillas como: andar, mover la mano derecha…
Hubo un tiempo en el que no era capaz de hacerlo.
Hoy:
Leo
Escribo
Pienso
Decido
Tengo una familia.
Estudio.
Trabajo.
Sigo avanzando.
He recuperado —e incluso ampliado— capacidades que creía perdidas.
Y eso es profundamente satisfactorio.
Desde aquí te digo algo:
Cree en ti.
Supérate.
No te rindas.
Cuenta conmigo para ayudarte en todo lo que pueda.
Y algo más:
Hoy tenemos, a nuestro alcance, una herramienta poderosa: la información.
Gracias a la inteligencia artificial puedes organizar rutinas, buscar ejercicios, aprender, planificar. Saber qué es lo que te pasa…
Comprendí que mi nueva vida no era peor, solo diferente. Debía aceptarlo pues formaba parte de mi existencia. Por el camino, tuve que pasar por depresiones. Recuerdo, sobre todo, las de 1995. Pero, ya desde los principios buscaba un significado y una practicidad al accidente. Mi ansia por ayudar iba poco a poco ganando terreno en mi persona.
Cada pequeño logro se convertía en una gran victoria. A medida que iba consiguiendo pequeñas cosas, pero enormes para mí como: hablar, andar, volver a conducir, irme de viaje sola, licenciarme en periodismo… Enseguida, me ponía otro objetivo a conseguir y luchaba por ello. Y, hasta el día de hoy sigo en la misma línea. Realmente, no concibo una vida sin metas para alcanzar.
Enfrenté la dura realidad de mi situación, de mis limitaciones. Todo lo que tenía planeado hacer en mi vida tuve que aceptar, que ya no podía hacerlo. Y en 1995, desde mi "refugio"; mi habitación, maldecía a mi Dios. Y, ¿por qué a mi? ¿por qué a mi? … Yo que lo tenía todo… Sobre todo: juventud. ¡Ay, divino tesoro!
El día que mi vida cambió para siempre. Menos mal que tengo amnesia desde 4 horas antes del accidente hasta finales de octubre de 1994. Y el accidente fue el 11 de agosto; unos dos meses. Luego, muy poco a poco, con trabajo, fuí recuperando la memoria. Era cada vez más y más consciente de todo, a la par que mis momentos de felicidad iban, sigilosamente, acercándose a miivida.
Si has llegado hasta aquí… es porque esto también va contigo.
He convertido parte de mi historia en músca:

Mis libros son mi desahogo vital, pero también una forma de ayudar en este mundo tan distraído…
Después de un daño cerebral, tuve que reconstruirme, entenderme y volver a encontrar mi lugar en el mundo.
Hoy escribo para contar lo que viví, lo que aprendí y lo que muchas veces nadie explica.
En este libro Irene Pasanau ofrece una visión real, humana y cercana de lo que supone enfrentarse a una lesión cerebral y reconstruir una vida.

Trilogía autobiográfica sobre daño cerebral. Libro 1
Si has llegado hasta aquí, este libro es para ti
No necesitas entenderlo todo para empezar. Solo dar el primer paso.
Está escrito desde la experiencia real, sin tecnicismos, para que cualquier persona pueda comprender lo que significa vivir un daño cerebral.
Quizá no has vivido un daño cerebral.
Pero todos, en algún momento, tenemos que reconstruirnos.
Este libro no es solo una historia. Es una guía emocional y real sobre lo que significa enfrentarse a un daño cerebral.
LO QUE DICEN LOS LECTORES:
Fuerza Voluntad
"Recomiendo la lectura de éste libro, te aydará a entender como afrontar la vida después de un grave accidente o cualquier circunstancia que te afecte.
Irene describe en éste libro 30 años de su vida perfectamente, con su voluntad, perserverancia y su sentido del humor ha superado las secuelas de su grave accidente.
Al final de leer el libro te invade una sensación de ADMIRACIÒN por todo lo que ha conseguido y espera alcanzar.
Gracias por escribirlo".
Autobiografía renovada y actualizada.
Un relato honesto de vivencias duras que su protagonista —y a la vez narradora—, Irene Pasanau, tuvo que atravesar.
La historia se construye a través de diálogos, anécdotas, declaraciones e impactantes ilustraciones que acompañan el recorrido vital.
Desde la mirada de la madurez, Irene revisa y profundiza su primera obra, publicada en 2004.
Este libro es, en esencia, un diálogo entre dos versiones de sí misma:
La Irene de entonces. Y la Irene de 2025.
Con tan solo 22 años, Irene sufre un accidente de moto que le provoca un grave traumatismo craneoencefálico y un estado de coma.
A partir de ese momento, comienza un proceso radical:
Volver a construirse.
Aprender de nuevo a hablar.
A andar.
A escribir.
A comprender.
Tuvo que reaprenderlo todo.
Y no solo eso.
Logró licenciarse en Periodismo y reconstruir su vida, a pesar de unas secuelas que dificultaban llevar una vida convencional.
A supervivientes y familiares de daño cerebral o trauma físico.
A personas que necesitan inspiración para encontrar un nuevo camino.
A quienes buscan historias reales, sin filtros.
Y a todo aquel que desee descubrir su fuerza interior y comprender la fuerza que puede tener una Segunda Oportunidad.
EMPIEZA POR ESTE LIBRO:
MÁS OPINIONES:
"Una historia real que emociona, ayuda y te hace entender lo que nadie explica."
"Una auténtica historia de superación que te abre los ojos y te hace valorar la vida."
"Al terminarlo, solo puedes sentir admiración."
Así es mi libro por dentro
En este vídeo te muestro lo que hay detrás de Mi SEGUNDA OPORTUNIDAD
– Su sentido
– Su mensaje
– Lo que realmente puede aportarte

After a devastating brain injury left her in a coma at 22, Irene Pasanau had to relearn how to live—how to speak, walk, and find herself again.
My Second Chance: After Brain Injury is a story of resilience, humor, and deep transformation.
With honesty and warmth, Irene revisits her journey—from the accident to the long rehabilitation, from despair to gratitude—proving that strength and purpose can be reborn from tragedy.
This inspiring true story will make readers laugh, cry, and believe once more in the power of a second chance.

Amazon.es
MY SECOND CHANCE: Life After Brain Trauma (Trilogía autobiográfica de mi daño cerebral)
is not just her story. It is a journey through pain, courage, and rebirth — a deeply human testimony of what it means to lose everything and find yourself again. Written straight from the soul, this book combines vulnerability and strength in every page. It is a reminder that even when lif...
Una historia real sobre reconstruirse cuando el mundo ya no encaja contigo.

Trilogía autobiográfica sobre daño cerebral. Libro 2
Este libro muestra una parte menos visible del daño cerebral: la adaptación social.
Habla de:
También incluye herramientas y reflexiones útiles para quienes están pasando por algo similar.
– Incomprensión
– Cambios internos
– Lucha personal
– Reconstrucción de identidad
A través de vivencias reales, se refleja cómo, poco a poco, se puede volver a encontrar el equilibrio.
LO QUE DICEN LOS LECTORES:
"En este libro, la autora Irene Pasanau, se abre en canal, sincera, con toda verdad, nos cuenta lo dura que es la vida, cuando en un momento, cambia todo, debido a un accidente y cómo adaptarse.
"Un libro optimista y sincero que puede ayudar a muchos en como enfocar su vida después de un suceso como este y como muchos que nos pueden ocurrir,incluso pudiendo llegar como ella a ser más fuerte y conseguir ver la vida de una manera más transcendente".
Es una autobiografía renovada y actualizada que cuenta los fracasos y las incomprensiones, por parte de la sociedad, de una mujer afectada por un daño cerebral.
También se trata de una lucha interna que la protagonista, y autora del libro, tiene por conseguir volver a la Irene de siempre, la que era antes de su accidente.
Asimismo, nos comunica sus pequeñas alegrías y mermadas ilusiones que le recuerdan que, poco a poco, lo va consiguiendo. Al apreciar que van apareciendo, en su forma de ser, características propias de su persona.
También, mediante diálogos, anécdotas, vivencias nos hace partícipe de su lucha por hacer desaparecer esos impulsos y reacciones que le manda su cerebro.
Irene deja patente cómo nuestra sociedad se encuentra a años luz ante su enfermedad. Irene cree tanto en ella que, con ayuda, voluntad e inconformismo, consigue revertir su situación y, de esta forma, va logrando obtener una mejor versión de sí misma.
Desde la perspectiva de su madurez, Irene ha querido profundizar en algo que no siempre se ve: La adaptación social, los cambios internos y la lucha por volver a encajar en el mundo.
De esta forma renueva su segunda obra, publicada en el año 2018. Se trata pues, de un diálogo entre la Irene del 2026 a la Irene de entonces. Al final del libro se incluye un anexo para víctimas de daño cerebral. Donde se dan muchas respuestas necesarias.
Si has llegado hasta aquí, este libro es para ti.
Ahora, lo que no se ve, pero se vive… empieza a entenderse.
Ella ha puesto toda la voluntad, el esfuerzo, el ánimo, también la alegría para salir adelante y no rendirse nunca.
Esta historia puede ayudar a personas que piensan que está todo perdido, no lucha, no te rindas".
“Es volver a empezar”
"Un libro muy interesante,en donde la autora nos describe con claridad , su vida y la visión del mundo después de haberse recuperado de un grave accidente y sus consecuencias con un daño cerebral que le cambió su vida y su visión del mundo para siempre.
¿Qué es para mí viajar?
Aprender, ampliar tu mente, cambiar de opinión y ser flexible ante la la vida… son aspectos y valores que he adquirido en mis viajes. Pero, sobre todo ser consciente que:
LA HUMILDAD ENGRANDECE A LAS PERSONAS

Cuando viajas te das cuenta que las fronteras se funden, las banderas se difuminan, las culturas se entrelazan, las nacionalidades se solapan… Y todo desemboca a la creencia absoluta que somos UNO y que estamos aquí para ayudarnos.
Llegué a sentirme:
CIUDADANA DEL MUNDO
Es una autobiografía que trata de los viajes que realicé, a partir de dos años después del daño cerebral. En esta obra explico dichos viajes, donde cada experiencia se convierte en aprendizaje.
A través de estos viajes:
– Recupero autonomía
– Refuerzo mi independencia
– Salgo de mi zona de confort
– Construyo una nueva forma de ver el mundo
Me siento privilegiada por viajar y por valorarlo en extremo.
Mis viajes han sido lecciones de vida. Han contribuido a mi rehabilitación social, a la poderosa sensación de independencia… Y, sobre todo, a tener un espíritu crítico. A que no nos fiemos de lo que nos dicen. Sino que seamos nosotros mismos los que vivamos y opinemos.
Esta obra pone de manifiesto la manipulación a la que estamos sometidos. Soy feliz en cada uno de mis viajes y, sobre todo, lo consigo gracias a salir de mi zona de confort.
"El que te guste un país, sitio, región… o te disguste, está directamente proporcionado con el tipo de experiencia que hayas tenido en dicho lugar" (Irene Pasanau). Y mis experiencias son todas positivísimas. De ahí que todo, lo que conozco, me parezca bello.
Irene vibra al expresar que: "Si usted, lector, es una persona con motivaciones, inquietudes y con ganas de saber, bienvenido a la lectura de ViAJES DE UNA SUPERVIVIENTE. En él, intento que el lector se ponga en mi lugar y vea estos periplos a través de mis ojos. Si consigo ese anhelo afirmo: "Me habré saciado como comunicadora".
En proceso de publicación
Contáctame si quieres enterarte
cuándo estará disponible
En esta web personal, doy información del daño cerebral y al mismo tiempo ofrezco mi ayuda a quien me lo solicite. También, expongo mis libros autobiográficos -claves para entender aún mejor el daño cerebral-. Me emocionaría saber que todo ello sea de gran valor para salir, de una vez por todas, de la ignorancia de esta enfermedad y de los prejuicios que la rodean. Y, de esa forma, ampliemos los conocimientos para poder entendernos, aceptarnos y querernos MEJOR.
"Transformar el dolor en sabiduría es posible. Y tú también puedes hacerlo".
Con 22 años, cuando cursaba la Licenciatura de Ciencias Políticas, un accidente de moto cambió mi vida para siempre. El impacto me provocó un grave daño cerebral, me llevó al coma y me obligó a empezar de nuevo.
Tuve que reaprender a hablar, andar, escribir, comprender y desenvolverme en actividades que antes realizaba de forma automática. Como tantas otras personas con daño cerebral, inicié un largo proceso de rehabilitación y adaptación a una nueva realidad.
Sin embargo, con el paso de los años comprendí algo que cambiaría por completo mi visión de la recuperación.
Lo más difícil no fue aprender a andar.
Ni volver a escribir.
Ni licenciarme.
Ni reconstruir mi vida.
Lo más difícil fue intentar comprender cosas que nadie me había explicado.
Durante casi 32 años he ido descubriendo, poco a poco, aspectos de mi lesión cerebral que desconocía por completo. Consecuencias que afectaban a mi comportamiento, a mis relaciones personales, a mi forma de reaccionar y a mi manera de entender el mundo. Son las secuelas invisibles.
Muchas veces sufría sin saber por qué.
Muchas veces me culpé de cosas que hoy sé que tenían una explicación neurológica.
Y pensé que determinados aspectos formaban parte de mi personalidad cuando, en realidad, estaban relacionados con mi lesión cerebral.
Paradójicamente, algunas de las respuestas más importantes no las encontré durante los primeros años de rehabilitación. Las encontré décadas después.
Mientras actualizaba el segundo volumen de mi trilogía autobiográfica, empecé a revisar mi historia con la perspectiva que dan los años. Fue entonces cuando muchas piezas empezaron a encajar. Por primera vez comprendí de forma global lo que me había ocurrido y cómo me había afectado realmente.
Sentí que el puzle estaba completo.
Y también comprendí algo más.
Si yo había tardado casi 32 años en descubrir determinadas cosas, probablemente otras personas y muchas familias seguían recorriendo exactamente el mismo camino de incertidumbre.
Por eso hoy mi misión es compartir aquello que no me dijeron tras mi daño cerebral y que, casi 32 años después, he ido averiguando por mí misma, para que otras personas y sus familias no tengan que recorrer solas el mismo camino.
Esa necesidad de ayudar no nació ahora.
Me acompaña desde el principio; desde que fui consciente de mi estado.
Ya en mis primeros escritos de recuperación aparecía una idea constante: que mi experiencia debía servir para algo útil y que, si podía ayudar, aunque solo fuera a una persona, todo el esfuerzo habría merecido la pena. Se me abrió un “apetito insaciable” por ayudar.
Con el tiempo llegaron los libros.
Llegó la escritura.
Llegó la divulgación.
Y llegó una convicción que hoy forma parte de mí.
Todos poseemos una fuerza interior mucho mayor de la que imaginamos.
Mi recuperación fue un triunfo colectivo. Muchas personas me ayudaron a salir adelante. Pero también sé que, sin actitud, perseverancia y una voluntad constante de superación, nada de aquello hubiera sido posible.
No me considero una persona extraordinaria.
Creo que la mayoría de los seres humanos somos mucho más fuertes de lo que creemos.
Simplemente, a veces la vida nos obliga a descubrirlo.
Hoy miro hacia atrás con gratitud.
Gratitud hacia quienes me ayudaron.
Gratitud hacia la Irene que nunca dejó de tener proyectos, metas, desafíos…
Y gratitud hacia una experiencia que me permitió comprender algo esencial: que estamos aquí para ayudarnos.
Si tuviera que resumir toda mi historia en tres palabras, no elegiría “superación”, ni “resiliencia”, ni “éxito”.
Elegiría estas:
MERECIÓ LA PENA.
He visitado muchas webs sobre daño cerebral que ofrecen información, asociaciones y recursos, y en una de ellas leí una descripción de las secuelas cognitivas como problemas de memoria, concentración, lenguaje o capacidad de juicio. Sin embargo, hecho en falta algo fundamental: no se explica que, gracias a la neuroplasticidad, esas secuelas pueden mejorar muchísimo o incluso casi desaparecer, como ha ocurrido en mi caso.
Siento que no se da el valor real a la lucha interna constante que hay que mantener de por vida para avanzar. Después de años, he llegado a automatizar esa lucha por entenderlo todo. También tengo la sensación de que muchas personas no salen de su zona de confort y que no siempre interesa que se conozca todo el potencial de recuperación, quedando en mejor situación quienes pueden permitirse una buena rehabilitación.
Desde mi experiencia, lo explico en mi segundo libro, cómo tras seis meses estudiando oposiciones noté un “clic” en mi cerebro que me permitió empezar a entender el lenguaje jurídico, algo que antes me hacía sentir no apta para la sociedad pese a ser licenciada en Periodismo. Fue muy doloroso, pero gracias a mi perseverancia conseguí adaptarme a esos términos y aprobar dos de los cinco exámenes, uno de ellos con notable.
UNA DE CAL Y OTRA DE ARENA
Soy consciente de que el cerebro es muy complejo y que cada caso de daño cerebral es diferente, por lo que no se puede generalizar. Aun así, tengo claro que hay que luchar sí o sí. Creo que la mejora depende en gran parte del carácter, la constancia y el espíritu de superación de cada persona. Para avanzar, es clave centrarse primero en uno mismo con toda la intensidad necesaria y, después, ir soltando ese enfoque cuando ya no sea imprescindible.
También, quiero reconocer profundamente a todas las personas que ayudan a otros, porque aportan esperanza y evitan que muchos caigan en el olvido, como me ocurrió a mí. Por eso, siento un agradecimiento inmenso hacia todo el personal sanitario que me acompañó en esos años tan duros.
Irene Pasanau es autora de la trilogía sobre daño cerebral. Creadora de este proyecto de ayuda, orientación y concienciación sobre el daño cerebral sobrevenido. Su historia personal tras sufrir un daño cerebral a los 22 años y su proceso de recuperación y superación han dado lugar a sus libros y a esta web.
Si estás aquí, no es casualidad.
Tal vez esta historia también tenga algo que decirte.
Estoy aquí para ti
No dudes en compartir tu caso. O si tienes cualquier duda sobre mi historia, de mi proceso de recuperación, de mis libros…
Dispongo de una intensa experiencia de mi daño cerebral. Y esto provoca que me atreva a ofrecerte, con los ojos cerrados, mi ayuda. Al menos, déjame intentarlo. PORQUE LA CRONICIDAD NO EXISTE. Y a mi persona me remito.

Este es mi e-mail personal: [email protected]
HABER HECHO ESTA PÁGINA WEB, Y MIS LIBROS, YO SOLA, HAN CONTRIBUIDO 100% A MI INCANSABLE REHABILITACIÓN NEURONAL; HE HECHO UNOS EJERCÍCICIOS NEUROLÓGICOS BRUTALES. SERÍA COMO UN SÚPER PUZZLE; TENGO LA SENSACIÓN DE QUE TODO ENCAJA …
Si yo he podido reconstruirme, tú también puedes.
Gracias por estar aquí.
Si quieres entender cómo lo hice… Ya sabes…
Porque ayudar ya no es solo un deseo;